Marta Pombo tortitas
Tiempo de lectura: 4 minutos
Menciones:
@mpombor
@mariapombo
@foodspring_es
@fakeinfluencersesp
@holykiii
@alessgibaja 

¿Qué ha pasado con Marta Pombo y el famoso caso de las tortitas?

Imagina que en el chat de WhatsApp con tus amigas al completo se empieza a debatir dónde os vais de escapada el próximo fin de semana. Típica situación que suele dar lugar a todo un chorreo de posibles destinos. Y, como consecuencia, opiniones a favor y en contra de ir a un sitio u otro.

Y tú, que piensas que menuda desubicada la que ha propuesto ir a no sé donde y que vaya argumentos más absurdos y tonterías está soltando para justificarlo, tienes un chat paralelo con la gente con la que más confianza tienes dentro de ese grupo. Y que decides mandar un mensaje por detrás con el que echaros unas risas a su costa. Porque no tiene ni idea y es una ridícula.

Ahora imagina que, en lugar de mandarlo a ese otro chat, lo envías sin querer al general. Y que todas lo ven. Incluida la persona de la que te burlabas. Quien, por cierto, flipa porque esa misma tarde había comentado contigo que podríais ir a ese sitio que luego ha propuesto y tú le habías dicho que te parecía una idea estupenda y que adelante. Vamos, que, encima de mala y torpe, quedas como una falsa.

Bien, pues esto es, en resumen, lo que le acaba de pasar a la influencer Marta Pombo (@mpombor), hermana de María Pombo (@mariapombo) con sus tortitas. La mediana de ‘Las Pombashian’, vaya.  Con la diferencia de que el famoso story de Instagram, en el que pretendía que sólo su grupo de mejores amigos supiese que las tortitas de Foodspring (@foodspring_es) (la marca healthy para la que estaba colaborando) “saben a dieta”, que “huelen a colegio” y que había tenido que echarles Nutella (producto nada healthy, por cierto) para comérselas, lo está viendo TODO el mundo. Ella, que hacía un momento se excusaba en que le habían quedado feas porque era mala cocinera, pero que de sabor estaban buenísimas.

Porque, antes de que le diese tiempo a darte cuenta de su metedura de pata y borrar ese story que ha compartido con todos tus seguidores (381k), ya había gente que lo ha grabado y lo estába difundiendo por todos lados. Y ahora eres trending topic, la protagonista de las últimas noticias y está en boca de todos. Y Holyki (@holykiii), tu hater por excelencia, y Telmo Trenado (@telmotrenado), living.

Por tanto, como diría Aless Gibaja (@alessgibaja), el súper consejito del día es: cuidado con las redes sociales, que las carga el diablo. Sobre todo, si eres influencer y toda tu credibilidad (y la de todos que se dedican a lo mismo, ahora, que hay tanta gente con ganas de poner en duda vuestro trabajo, de tacharos de oportunistas y de decir que os movéis exclusivamente por dinero) se puede venir abajo simplemente por equivocarte de botón.

Y, si lo haces, mejor no trates de justificarte en que era una coña con tus hermanas. O en que las tortitas estaban sosas de verdad, pero que no es algo malo, porque son saludables. O en que elegiste para el story un momento en el que no estabas “para healthy”, porque eres “una gocha que se come los Donettes de dos en dos”. No ayuda.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.